jueves, 20 de febrero de 2020

Voy a ponerme "boomer"

Dicen y yo así lo creo que las palabras tienen el sentido y el valor que les damos. Así mismo, boomer o pollavieja, aunque con connotaciones intencionadamente peyorativas, son palabras que se refieren a la persona que valora las realidades pasadas por encima de las nuevas. Pues bien, si es el caso, me declaro abiertamente boomer (o pollavieja, aunque de momento me funcione bien. Toquemos madera).
  No había escuchado nunca a Bad Gyal, hasta que anoche tuve la desagradable suerte de coincidir en el salón con mi hermana y su música. A la tipa esta la conocía porque había dicho abiertamente que no sabía cantar, y desde luego no se equivocaba. La letra la escuché por encima, pero básicamente fardaba de que tenía mucho dinero. En resumen: adolescentes sin futuro, de los cuales la mayoría tendrán problemas para llegar a final de mes, adorando a una persona sin talento que triunfa haciendo música mala. Porque yo creo que la subjetividad del arte tiene un límite, y estos la han pasado de sobra. La música actual es mala, mala en cuanto a la base de fondo siempre idéntica, en cuanto a la calidad del cantante que ni existe y en cuanto al vómito al que denominan letra, que solo tiene dos temáticas: sexo o dinero (y ya no solo hablo de la señora esta). Y sus subartistas posan con cara de malotes estreñidos.

Una es Bad Gyal, el otro ni idea


Si tuviera que poner un nombre a nuestra época, no sería la Edad Tecnológica, como dicen algunos. Para mí, sería la Edad Inculta o Edad Estúpida. Y no, no me considero especialmente inteligente, ni culto. Me gusta la música clásica, pero no diferencio piezas (y no es lo único que escucho). Leo, pero no devoro 15 libros al año. Tengo estudios sencillitos (aunque me darían para ser ministro, según parece). No, no me considero culto, pero es que lo que veo alrededor es, objetiva y directamente, descorazonador. Me muevo mucho en transporte público y lo aprovecho siempre para echarme una siesta. O intentarlo, al menos. Las veces que se ha dado la desdichada casualidad de que he tenido detrás a adolescentes, no he podido evitar escuchar sus conversaciones (estoy pensando en llevarme tapones, pero me da miedo saltarme la parada). Hay, básicamente, dos modalidades: niñatillos fardando de haberse tirado a la del pueblo de al lado o Instagram; niñatillas fardando de haberse tirado al del pueblo de al lado o Instagram, o que X amiga se ha tirado al del pueblo de al lado o Instagram, en cuyo caso es una zorra. No hay más, un poco la temática de las canciones que escuchan, lo cual me hace plantearme una reflexión: "¿es la música que escuchan un reflejo de la sociedad y por eso triunfa o, a fuerza de machacar sus cerebros con esa música, les han vuelto tan imbéciles como ella?". 
  De un modo u otro, parece que solo triunfa lo mismo: la basura. A veces me entristece ir en el metro y ser el único que lee algo (aclaración, de nuevo: no, no voy de cultureta. Leer no es de ser especialmente culto, debería ser NORMAL, no una excepción). Me encanta, eso sí, ver a señores mayores con sus libros, me dan paz, pero los jóvenes... pues pegados al móvil. Esta gente los únicos libros que compran (que no "leen") son de youtubers o poemarios de mequetrefes salidos de realitys y (SPOILER): NO SABEN ESCRIBIR. Una vez más, el arte es subjetivo, la belleza está en el ojo de quien mira, pero estos incompetentes NO ESCRIBEN BIEN. Es un fenómeno observable y contrastable como la gravedad. Se convierten en bestsellers pero nadie comenta nunca nada que le haya gustado de esas obras. Dudo si quiera que lleguen a leérselas. Los tienen por tenerlos, porque se supone que deben, y mientras esos pusilánimes copan el mercado de la cultura no dan pie a que escritores de verdad puedan expandirse. No en vano, nuestro cociente intelectual ha ido decayendo en picado durante los últimos años.

Poema de Alfred el de OT. Una delicia.


Al margen de que haya coincidido con alguna especie de desastre genético global, está claro que están creando jóvenes idiotas, porque quieren votantes manipulables. Ya ni se cortan: inmundicia como La isla de las tentaciones es trending topic y con descaro lo empapan de feminismo (evidentemente, es telebasura). ¡Hasta quitaron Pasapalabra para alargar Sálvame! Si no leen, escuchan música de mierda y ni siquiera tienen alternativa cultural en la tele, ¿qué producto creamos? Macarras de clase, chonis de botellón y, lo peor de todo: luchadores sociales. Gente limitada e inadaptada que se lee cuatro soflamas de Twitter y se cree culturizada y con la razón absoluta, gente fascista que impone sus creencias sin atender a razones, niñatos de "stop bullying" que organizan acosos multitudinarios en redes... en definitiva, la misma bazofia que los demás, pero sumando la hipocresía de su superioridad moral. 

Justiciera social en libertad



Quería desahogarme. Ayer escuché música cutre y me sentó mal. Me considero tolerante. De hecho, puedo tolerar perfectamente a gente a la que le guste la cultura de la incultura, por ejemplo, si se toma con humor. A mí por ejemplo me gustan las pelis malas, las de terror con las que te descojonas o las de sobremesa de TV cuyos actores parecen sacados de una agencia de modelos fracasada. Pero es que también me gustan las pelis buenas, no me limito. El problema es que viene una generación que babea con un infrarapero sin voz que farda de cobrar tanto como Messi y una tipa distinta cada noche en su cama, y ya, nada más. No oye, lee o se interesa por otra cosa salvo los genitales "del de insta", y ese es un gran triunfo de nuestra clase política. Ningún pueblo es más fácil de oprimir que uno sin cultura ni valores, y no hay más que ver que ya cualquier político puede mentir a sus votantes a la cara, que seguirá siendo votado. Hemos perdido la dignidad, porque adoramos a inútiles enriquecidos de manera injusta.
  ¿Que mis opciones son o borrego manipulable o boomer? Pues mira, boomer a mucha honra. Eran chicles muy ricos. Ojalá no hubiera muerto tanta gente por su culpa, y por eso los retiraron (informaciónsincontrastar).

(Es broma, Boomer no mató a nadie. Que sepamos)


Me despido con un vídeo de Ojete Calor, grupo satírico que se ríe precisamente de las modelocantanteactrices que no saben hacer nada: MOCATRIZ. Disfruten.



miércoles, 12 de febrero de 2020

La Santa Feminquisición

Hace años, se instauró en España un régimen fascista que reprimía la libertad de las personas. Guiada por ideales de la Iglesia, censuraban y penaban todo aquel comportamiento impuro, especialmente en lo referente al sexo y al erotismo. Hoy tenemos una panda de progres frustrados y amargados sexuales que han sustituido la religión por algo aún más absurdo, autoritario, censor y vergonzoso para la raza humana: el feminismo. En el nombre de la igualdad (la palabra más prostituida de la historia), estos maromos dictadores (porque todos sabemos que la basura del feminismo está llevada por señores ricos que manipulan a marionetas amargadas para que se coman su barro en público) están censurando cualquier atisbo de libertad de expresión, oprimiendo el pensamiento colectivo como una máquina apisonadora. Y las borregas de base (y sus aliados mascotas) tragan, porque en el fondo son lo mismo que el aldeano cateto que corea al tirano cuando este es de su bando, por sentirse parte de un grupo (aunque el propio grupo se resienta).
  La última de esta inquisición ha sido censurar un anuncio en el que se veían unos glúteos femeninos. Ya está ese es todo el pecado cometido (Dios te salve María llena eres de gracia el señor...).

Según recoge el Confidencial sobre la sentencia, el magistrado alega que se denigra la imagen femenina (por un pantalón corto, insisto). Os dejo la frase entera, porque es tremenda:

"El contexto en el que discurren los referidos fotogramas del vídeo denigra a la mujer: en el contexto del conocimiento, el saber y la inteligencia, no es ni la bibliotecaria que proporciona los libros a los usuarios de la biblioteca, ni la mejor alumna de algunos de los cursos que puedan darse en las facultades de la universidad a la que pueda pertenecer la biblioteca que se ve en los fotogramas, ni la futura catedrática de uno de los departamentos de la universidad, ni la futura número uno de una promoción de opositores a plazas del Estado o la Administración Pública, ni una lectora ávida de conocimientos o de aprender y saber que acude a una biblioteca pública. Es, solo y simplemente, 'un trasero bonito y con connotaciones eróticas"

No se puede ir guapa a la biblioteca, mujer. Tú tapada. Te lo ordena la Femiinquisición. Ya lo sabes.
  También dice lo siguiente, respecto a otra imagen:

"La mujer aparece con un supuesto 'short' o pantalón deportivo que más bien parece ropa íntima de lencería femenina. Se trata de una prenda que deja al descubierto más de la mitad de las nalgas de la mujer y que se ciñe a la línea interglútea de forma parecida a un tanga". "La ropa que lleva [...] es, claramente, incómoda para un gimnasio: basta imaginarse cómo queda esta ropa cuando la mujer se siente o se suba a una de las varias máquinas existentes en el gimnasio"

Vamos, que enseña demasiado. Horror, mujeres enseñando un cuerpo bonito... ¿En qué siglo os creéis que estamos? ¿En el XXI? Más de la mitad de las nalgas... ¿Está ahí el límite? ¿En medio culo? ¿Si se enseña menos vale? Es dantesco. Por supuesto, en el vídeo también salen hombres mazados marcando cachita, pero eso no importa. Ni que tuviéramos derechos nosotros... hombre ya. 
  El magistrado, por cierto, es un tío (que se apellida Ladrón) y la campaña fue denunciada por Igualdad cuando gobernaba el PP, ministerio que ahora es de la churri de Iglesias y está encantada. Porque nada une más a los fascistas que el fascismo y, actualmente, no hay nada más fascista que lo que algunos se empeñan en llamar feminismo.
  Aunque me la juegue, os dejo el enlace del vídeo de la discordia, para que juzguéis si es tan horrible

Esta no es la primera vez que la censura de la nueva Inquisición hunde sus fauces en la belleza del cuerpo femenino. Hace unos años ya censuraron el cartel de la feria del libro de Zamora.
El póster muestra a una chica de espaldas con un libro abierto a modo de alas de ángel. Me parece una metáfora preciosa y solo esta piara de frustradas podría ver algo feo en ello. Pero nos gobierna cerrajón de mente.


Y ya la última: acaban de prohibir los disfraces sexys en Carrefour. Esta panda de monjas frustradas sexualmente están a un nivel mucho más bajo que el fascismo de siempre.

Hagamos una reflexión: ¿qué hay más sexista que considerar el cuerpo femenino como algo censurable? La palabra igualdad ha sido completamente atropellada y vapuleada. Nos gobiernan dictadores de género y degenerados, represores de la libertad sexual. Si cualquier hombre o mujer que haya luchado por la liberación en su época levantara la cabeza, estoy seguro de que lloraría. Vamos hacia atrás, porque se lo hemos permitido, y como sociedad no peleamos las injusticias.
  Veo claro el siguiente paso: este verano, prohibidos los bañadores que dejen al descubierto más allá de los tobillos. La Santa Feminquisición ha hablado.
  Amén.